Un voto.
Día a día.
Una aplicación para iOS de disciplina consciente. Desafíos, ascesis, eventos del calendario. Sin cuenta. Sin cargos recurrentes. Solo tú y tu palabra.
Prácticas · Disciplina · Intención
Una aplicación para iOS de disciplina consciente. Desafíos, ascesis, eventos del calendario. Sin cuenta. Sin cargos recurrentes. Solo tú y tu palabra.
Prácticas · Disciplina · Intención
Vow parte de una sola idea: cuando dices que vas a hacer algo durante treinta días, la aplicación está ahí esos treinta días. Sin rachas que presumir. Sin insignias. Sin ruido. Solo la ventana, la respiración, el día.
Tomas un voto: un desafío de hábito, una ascesis con precio de la intención o un evento del calendario como el Ramadán, la Cuaresma o el Vesak. Cada día lo marcas dentro de una ventana. Al final recibes un certificado. Ese es todo el ciclo.
Nada de textos de marketing. Son frases que la aplicación usa con cada usuario que paga.
No estás midiendo hábitos.
Estás cumpliendo tu palabra.
Tarjeta para compartir · finalización
Hecho es mejor que perfecto en tu cabeza.
Consejo del día · pantalla principal
Solo ascesis. Sin distracciones. Lo que importa: la acción.
Modo ascesis · entrada
Cambia una queja por una acción o un hecho. Si no hay ninguna de las dos, guarda silencio.
Evento · Ayuno de quejas · ascesis social de 10 días
El pago confirma tu intención. No hay reembolsos.
Ascesis de evento · pago
Si se cierra la ventana, el día no cuenta.
Ascesis de evento · reglas
Un hábito diario sencillo: leer quince minutos, caminar ocho mil pasos, nada de alcohol. Tres niveles de dificultad. Se toma gratis: solo una racha que puedes romper y reconstruir.
Un compromiso más profundo que lleva un precio de la intención: uno, veinticinco, cuarenta y cinco o cien dólares, que se pagan una sola vez al empezar. Nada se retiene, nada queda en riesgo y no se te quita nada si lo dejas: el pago es lo que hace que tu palabra pese. Si completas el periodo, recibes un certificado. Si fallas un día, la ascesis simplemente termina.
Una práctica anclada a un momento del calendario: Ramadán, Cuaresma, Vesak, Solsticio, Adviento, Dry January, o a una disciplina social definida como el ayuno de quejas. Fechas fijas. El mismo precio de la intención. La misma ventana estricta.
Un marco para todo el año, no un voto suelto. Nombras una intención, eliges la esfera a la que pertenece —Trabajo, Cuerpo, Vínculos, Crecimiento o Entorno— y colocas hasta seis puntos de control a lo largo del año, cada uno con sus notas y subtareas. Dentro puedes llevar hasta tres prácticas integradas de treinta, cuarenta y cinco o sesenta y seis días. Hasta cinco fotografías de referencia se quedan en tu dispositivo y nunca salen de él. El año se cierra a las nueve de la noche del treinta y uno de diciembre con un resumen de lo que de verdad pasó y un certificado.
El precio depende del trimestre en el que entras, porque un año que empieza en octubre no es un año que empieza en enero. Se paga una vez. No se renueva nada.
Cada día tiene una ventana para marcar. Dentro de ella puedes marcar. Fuera de ella, el día no cuenta. El diario no sustituye a la marca.
La aplicación muestra la cuenta atrás de hoy. Puedes entrar en el modo ascesis cuando quieras.
O no la haces. Al principio y al final, eres honesto contigo mismo. La aplicación no comprueba nada en tu lugar: sostiene la ventana y cuenta los días.
Un toque, una vibración, un día más en la cuadrícula de puntos. Un anillo dorado cada siete días. Sin capturas, sin pruebas: el acuerdo es contigo mismo.
En un desafío gratuito: racha rota, sin más consecuencia que la honestidad. En una ascesis: el día se pierde y la ascesis no se completa. Sin marcas retroactivas. Sin excepciones.
Los eventos tienen sus propias ventanas: el Ramadán después del iftar, el Vesak al amanecer, la Cuaresma por la mañana. Cada evento indica su ventana antes de que te comprometas.
Sin feed. Notificaciones solo cuando importan: se abre la ventana, se está cerrando la ventana. Sin recordatorios porque sí. Solo la práctica, la ventana y el día de hoy.
Una pantalla. Una disciplina. Todo lo demás se queda fuera.
La ventana para marcar. El ritmo de la respiración. El botón Marcar. Nada más.
Una ascesis. Un desafío. Un evento planificado. Nada más.
Anclas culturales. Fechas fijas. Las mismas reglas para todos los que están dentro.
Cada desafío, ascesis, evento y práctica está escrito por una sola mano. Sin contenido automático generado por los usuarios. El catálogo es el producto. Dentro de la aplicación hay un formulario de «Proponer un evento»: leemos todas las propuestas. Las ideas aceptadas entran en el catálogo como mucho una vez por trimestre, a criterio del equipo.
Escrito por un abogado en ejercicio y autor de un libro de no ficción sobre arquitectura jurídica.
Reglas de formación del catálogo — versión pública (PDF, en inglés)
Cada evento de Vow tiene su propio emblema, su paleta de color, su práctica de respiración, su ventana para marcar y su escena final. La parte visual respeta la tradición: sin imágenes religiosas de banco de fotos, sin clichés.
30 días. Se marca después del iftar.
47 días. Ventana por la mañana. Progresión por etapas.
7 días de desapego. Ventana al amanecer.
25 días, 4 semanas. Vela por la tarde.
Abres la aplicación y empiezas. No te pedimos correo, teléfono ni nombre. Tus datos viven en tu dispositivo, no en nuestro servidor. Al entrar solo preguntamos la edad, y eso abre el catálogo que te corresponde: por debajo de 13 años la aplicación se despide con amabilidad; de 13 a 17, una versión gratuita sin ascesis ni pagos; a partir de 18, el catálogo completo.
Vow es para quien está cansado de pagar todos los meses. Pagas un voto cuando lo tomas. Nada más. No se renueva nada y después no hay nada que cancelar.
La aplicación no te vigila de ninguna forma. Ni tus datos, ni si de verdad cumples las condiciones de tu ascesis en la vida real. Sin Mixpanel, Amplitude, Firebase Analytics ni ningún otro SDK. La aplicación confía en ti, porque confía en tu honestidad contigo mismo.
Sin insignias, sin clasificaciones, sin competir con nadie. La racha es tuya, no de un público. Un voto es un voto, no un juego. Respetamos la seriedad de la práctica.
Publicidad, nunca. No vendemos tu atención a terceros y no metemos banners. Sí puede haber eventos en colaboración: una ascesis conjunta con una marca o una institución cultural, con su propio mundo visual y las mismas reglas de ventana y finalización. Eso forma parte del catálogo, no es publicidad.
La beta cerrada ha terminado y Vow está en la preparación final para la App Store. Deja tu correo y te escribiremos exactamente una vez: el día en que salga. Sin boletín, sin cadena de correos, sin un segundo mensaje.
Avísame del lanzamientoCuando empiezas una ascesis eliges un importe: uno, veinticinco, cuarenta y cinco o cien dólares, que se pagan una sola vez al principio. Nada se retiene, nada queda en riesgo, no se gana nada y no se te quita nada si lo dejas. Es sencillamente lo que cuesta un voto serio, y tú eliges el importe para que el peso encaje con tu palabra.
Los desafíos tienen una ventana para marcar cada día. Si la pierdes, puedes saltarte el día (gratis en el nivel fácil, de pago en los niveles superiores) o terminar el desafío antes de tiempo. Las ascesis son más estrictas: fallar un día termina la ascesis sin éxito. Está pensado así.
Sí. Las ascesis en pareja permiten que dos personas se comprometan juntas con el mismo voto. Compartes un código, los dos recorren los mismos días y se envían una pequeña vibración cuando cada uno está presente. Sin marcador común, sin chat: solo sincronía.
Vow tiene una rama aparte para edades de 13 a 17 años, con desafíos de hábitos simplificados y gratuitos y versiones de los eventos. Sin ascesis, sin pagos de ningún tipo, sin saltos de día de pago. Quien tenga menos de 13 años recibe una negativa amable al entrar.
No a corto plazo. El producto está hecho específicamente para iOS: Live Activities, Widgets, Dynamic Island. Android es un futuro posible, no un plan cercano.